Ya llevo seis dulces meses de casada, y estar a cargo de mi alimentación 100% definitivamente me dio el propósito para de una vez por todas ponerme el delantal y experimentar más en la cocina, especialmente con comida real, entera, “whole” -esa que no viene en paquete, que cuenta sólo con un ingrediente (avena = avena), y que no tiene mil aditivos raros que nooo suenan nada bien (¿querés una tacita de azodicarbonamide?). Y bueno, así fue como llegué a estas barritas veganas: leyendo varias recetas, haciendo mis modificaciones, y disfrutando el proceso.

Son perfectas para llevar al trabajo, la U, el cole, la escuela; para meriendas pre-entreno y post-entreno; para llevar al cine, a la biblioteca, ¡hasta para llevar a la fiesta de la amigui que se va a casar! La cosa es que son deliciosas y versátiles, y ustedes pueden hacer las modificaciones que quieran de acuerdo a sus gustos personales.

Sin más introducción, aquí les va la receta. ¡Guarden esta belleza en su tablero de comida súper poderosa en Pinterest!

RECETA DE LAS BARRITAS VEGANAS

  • Porciones: Aprox. 12.
  • Tiempo de preparación: 30-45 minutos.
  • Cosas importantes que necesitás:
    1. Un recipiente duro de más o menos 18cm x 26 cm para la cantidad que vas a ver en la receta. Podés hacer la mitad de las porciones si vas a usar algo más pequeño.
    2. Papel encerado o parchment.
    3. Tazas y cucharas de medición.
    4. Un procesador de alimentos (pica-lica, diría mami).
    5. Una bandeja para hornear.

🍒 INGREDIENTES:

Para la granola:

  • 2 tazas de avena integral
  • 4 cucharadas de aceite de coco
  • 1 cucharadita de sal marina
  • 1 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 taza de nueces de nogal picadas (las que parecen cerebritos)

Para la goma mágica:

  • 2 1/2 cucharadas de linaza molida
  • 2 1/2 cucharadas de agua
  • 12 dátiles Medjool medianos -prestá atención acá, porque dependiendo del tipo de dátiles que consigás, puede ser que necesités más. Si los que tenés son algo duros y no muy carnosos, entonces usá unos 15, y dejalos en agua tibia por 4 horas antes de utilizarlos

Para complementar:

  • 1/2 taza de semillas de girasol
  • 2/3 taza de arándanos deshidratados sin azúcar

Para rematar:

  • Coco rallado
 👩🏻‍🍳 PROCEDIMIENTO:

Para la granola:

  1. Precalentá el horno por 15 minutos a 350 Fahrenheit o 175 Celsius.
  2. Suavizá un poco el aceite de coco poniéndolo unos 15 segundos en el microondas o un minuto en baño maría.
  3. Mezcla la avena, la sal, la pimienta y el aceite de coco en un bowl grande. Hacelo con una cuchara de madera o un batidor de mano (whisk) para no te vayás a quemar en caso de que el aceite esté muy caliente.
  4. Dejá las nueces por separado, no las mezclés aún.
  5. Poné un trozo de papel encerado en la bandeja para hornear, y extendé uniformemente la mezcla de la granola sobre el papel encerado.
  6. Una vez que el horno está precalentado, meté la granola por 7 minutos. Sacala del horno después de esos 7 minutos, poné las nueces picadas en la granola, y mezclalo todo con cuidado. Ahora volvé a meter la bandeja al horno por otros 7 minutos (o hasta que esté doradita -¡pero no quemada! Ya me pasó 😂)
  7. Una vez cumplido el tiempo, sacá la bandeja con la granola y dejala enfriar.

Para la goma mágica:

Mientras la granola se está horneando, podés ir adelantando la goma, o sea, la parte pegajosa que va a hacer que tus barritas sean barritas, ¡y no un espolvorín!

  1. Mezclá la linaza con el agua. Dejá que repose por 10 minutos.
  2. Quitale las semillas a los dátiles y cortalos en trozos grandes.
  3. Poné la linaza remojada y los dátiles en el procesador de alimentos. Activá la máquina hasta que tengás una pasta pegajosa. Debería de salirte una taza de esta mezcla.

Para finalizar:

  1. Poné la granola (ya debería de estar tibia) en el bowl, y agregale los ingredientes para complementar.
  2. Mezclá todo con la cuchara de madera o con el batidor manual.
  3. Agregá “la goma mágica” a la mezcla, y unificá todo (yo prefiero hacer esto con la mano).
  4. Tomá el mismo papel encerado que usaste para hornear la granola, y arrugalo (¡sí, como arrugando un papel que vas a echar al basurero!), esto hace que sea más maleable para ponerlo en el recipiente. Asegurate de que el papel cubra todo el recipiente.
  5. Vertí la mezcla de tus barritas en el recipiente, y empezá a presionar la mezcla hacia abajo para apelmazarla y que todo quede bien pegadito. Me gusta hacer esto con una cuchara de madera, pero podés hacerlo con las manos; sólo asegurate de que todo quedó bien compacto.
  6. Esparcí coco rallado encima.
  7. Cubrí las partes que queden descubiertas con papel encerado.
  8. Meté el recipiente al congelador por 3 horas.
  9. Pasadas las 3 horas, sacá la mezcla de las barritas (ahora va a estar super dura), ponela en una tabla para picar y procedé a cortarlas a tu gusto. Pueden ser cuadritos o barritas.
  10. Envolvé cada barrita en un pedacito de papel encerado y asegurá el envoltorio con una liga elástica. Guardalas en la refri dentro de un recipiente con tapa.

ENJOY!

Ahora sí, ¡vayan a hacerlas y me mandan fotos por Instagram o Facebook para ver sus súper poderes culinarios! Si yo pude, cualquiera puede 😄

¡Mucho amor!
 
Autora de la columna:
Psicóloga y Health Coach