Desde niña sentía que algo mágico pasaba cuando yo daba sin esperar nada a cambio y con el paso del tiempo fui confirmando mi teoría. Hoy, a mis 36 años de edad y algunos menos de estudio y desarrollo de mi crecimiento personal, he descubierto que eso que yo observaba como “mágico”, es en realidad una ley universal de la vida.

Las leyes universales funcionan igual que la gravedad. Es una ley. Si lo sueltas en el aire, cae. Así de simple, es una ley.

Cuando damos sin esperar recibir nada a cambio, lo damos con reales y buenas intenciones, damos más de lo que esperan de nosotros, cuando apoyamos a una persona o hacemos algo especial por ella, se nos devolverá mil veces más en cosas positivas y en el corto plazo.

Estamos en una sociedad egoísta, dónde todo es yo, yo, yo. Ya no queremos dar espacio en la calle para que pase otro carro, no queremos compartir mesa con desconocidos, no damos ni un gracias a veces porque nos creemos tan grandes que el otro no merece ni un gracias nuestro. Nos hemos sumergido en nuestro celular, para tener la perfecta excusa de opinar en redes sociales, pero no hacer nada en la vida real para ayudar a otros o peor aún, hacerme el que no está enterado de lo que pasa a mi alrededor y lo más triste, hasta con nuestra propia familia.

Si quieres que tu vida de un giro de 180°, siempre encuentres personas dispuestas a ayudarte y colaborarte en tus proyectos, clientes que sean fieles y te compren siempre, socios estratégicos que sean pilares importantes en tu quehacer diario. Primero preocúpate por dar a los demás y con excelencia.

Tener el descaro de exigir cuando no he hecho nada por los demás, es símbolo de inmadurez y de egoísmo.

Tanto al emprender como en la vida cotidiana, primero piensa en el otro y luego en ti. Eso no es sinónimo de debilidad, si no de sabiduría.

La ley de causa y efecto es real. Dar y recibir también. Ahora, funciona en los dos sentidos. Si damos cosas buenas, así recibimos y si damos otro tipo de cosas, también recibiremos lo mismo. Lo que siembras cosechas, tarde que temprano.

Así que hoy te invito a revisar cómo estás actuando y valorar de qué lado estás poniendo en acción las leyes universales.

Ana  María Alfaro Gamboa

Licda. En Contaduría Pública, Emprendedora y Asesora  para Emprendedores. Fundadora de You Pura Vida