¡Hola a todos! Les voy a contar parte del día de hoy, mi inspiración se debe a que hoy me levanté temprano para integrarme a una fila de personas desempleadas ( la gran mayoría ) y esperar 3 horas para que recibieran mi CV.  ¡ Un momento ! ¿ Qué estoy haciendo? ¿Ya me dí por vencida? Trabajé 4 años para una empresa y decidí renunciar para seguir mis sueños. ¡Experiencia y recuerdos increíbles! Sin duda es una empresa prestigiosa, cualquiera desea trabajar ahí , ahora la pregunta del millón : ¿ Eso quiero yo ? Resulta que mientras esperé las tres horas, estaba mi cabeza gestionando ideas como siempre, tratando de ver como lograba volver con la idea inicial pero en grande.

Muchos jóvenes de mi edad consideran que emprender es tener dinero y darse muchos placeres,  otras personas me dicen que a mi edad ellos no pensaban en tener un negocio, otros me felicitan por la iniciativa de ser una mujer de negocios, en resumen considero que para ellos eso es tener éxito. ¡Para mi no es éxito! Si usted es emprendedor y ha intentado ejecutar una idea , sabe que no es fácil, sobre todo para un joven sin experiencia. Yo soy muy realista y soy de las mujeres que no cuento mis problemas o necesidades, trato de enfocarme en la solución y si necesito la colaboración de otro profesional, pido ayuda, lo más complejo para un joven emprendedor es lo económico. ¿ Quiere un préstamo ? No  es fácil, no te van a dar un préstamo si no tienes años de experiencia en el negocio, esto es como un profesional que busca trabajo y no lo encuentra, porque la empresa que busca personal, requiere de personas con experiencia.

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Gracias a esto  es que muchos emprendemos y en circunstancias fracasamos. Estuve un tiempo que lloraba porque me sentía derrotada sin embargo ahora comprendo que las tristezas y los fracasos vienen acompañados de esperanza y con el doble de bendiciones.

No hay nada más gratificante, cuando uno tiene una idea de negocio, y más aun siendo joven, optimista, creativo y sin gran miedo al fracaso, que lanzarse a la aventura de poder trabajar de la forma y en aquello que uno quiere.

Emprender siendo joven no es tan difícil como pueda parecer  inicialmente. Evidentemente no es un camino de rosas, y normalmente la financiación puede convertirse en una traba importante.

Yo tengo 25 años, tengo dos negocios y muchos creen que es fácil ¡NO! Actualmente tengo un negocio que se derrumba, las ventas son bajas y no hay dinero para publicidad, para cubrir gastos fijos…¿ Me siento decepcionada? ¡Obvio!

Lo curioso es que el emprendedor nunca se rinde, es característica de una persona que nació para  ganar, lo que quiero decirles es que no somos lo únicos que fracasamos en ideas,una vez que tu idea caducó y quieres retomarla con innovación y diferenciación, analice, seleccione y clasifique por orden las decisiones malas que tomó, durante las riendas de su negocio.

Mucha gente que conozco que ha logrado hacer realidad su sueño es porque ha encontrado la forma de convertir sus aficiones en su trabajo. Si consigues ser bueno en algo que te apasiona, luego puedes explotarlo para convertirlo en tu fuente de ingresos.

Les daré estos tips en base mi experiencia:

Sigue tus pasiones. Todo el mundo tiene al menos una pasión, algo que le hace realmente feliz. Si todavía no has descubierto cuál es tu pasión, única forma real de saber qué te interesa en la vida es probando cosas nuevas.

Resuelve tus propios problemas. Los grandes negocios son productos o servicios que resuelven pequeños problemas de las personas o empresas. ¿Tienes un problema y no encuentras la solución? Diseña la solución, conviértela en un producto comercializable y resuelve problemas de la gente mientras ingresas dinero por esa idea. Recuerda que no tienes que inventar la rueda, simplemente piensa en un problema que veas muy común alrededor o una necesidad insatisfecha.

Si no lo ves claro, al menos inténtalo. Todos hemos dejado proyectos a medias porque no han terminado de despegar. No te preocupes, solamente probando con tus propias manos sabrás si funciona y tiene potencial. No tengas miedo de dejar algo atrás si ya te no apasiona o no es rentable.

Aprende a manejar tus finanzas. Es la gran asignatura pendiente de muchas escuelas, pero existen libros muy buenos como “Padre Rico, Padre Pobre”. Gestionar tu propia economía de forma eficiente y aprender a invertir tus ahorros es fundamental para no tener que preocuparte demasiado por el dinero.

Viaja por el mundo todo lo que puedas. Viajar no solamente es divertido, también es una forma de ganar conocimientos, de aprender de otras personas y de conocerte mejor a ti mismo. Eso es fundamental para emprender un negocio con proyección global.

Sal de tu zona de confort. Todos tenemos una zona en la que nos sentimos cómodos y esa comodidad es precisamente nuestro peor enemigo para crecer personal y profesionalmente. Prueba cosas nuevas y atrévete con cosas que siempre has evitado por miedo, vergüenza o falta de conocimiento.

Aprende y emprende. Con las nuevas tecnologías a nuestro alcance, hoy en día es más fácil emprender que nunca. Por ejemplo: si tu pasión es la fotografía y quieres vivir de ello, empieza leyendo libros, comentando entradas en blogs que hablen sobre fotografía, toma muchas fotos, muéstralas a otros fotógrafos, haz caso de sus opiniones y experiencias, crea un portafolio digital para mostrar al mundo tu trabajo, difunde tu proyecto por Internet y vende fotografías desde cualquier parte del mundo.

¡No te rindas! ¿ Revisa la historia de empresas exitosas? Te darás cuenta que tampoco les fué fácil.

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Además sea un emprendedor con estudios, termine la universidad, incorpórese al colegio respectivo y siga creciendo.

Sin duda existen personas que no necesitan estudios para generar ingresos rentables pero es importante terminar una carrera universitaria.