Es una ilusión cargada de emociones, lo dibujamos muy bien en nuestra mente y hasta proyectamos el éxito basado en nuestra intuición, pero muchas personas tienen su propio deseo de convertir ese sueño en una empresa consolidada.

Es cuando ese sueño lo materializamos en nuestro emprendimiento personal o familiar. Pero no sin antes recibir muchas veces críticas constructivas o destructivas de las personas más cercanas: parejas, hermanos, padres y hasta de los propios hijos. Pero si eres un emprendedor o emprendedora real, desecharás las palabras de desaliento y negatividad al instante, sin miedos ni dudas, a eso le llamo espíritu de emprendedor.

El convencimiento debe estar dentro de nuestro corazón, el sacrificio deberá ser continuo y debemos arriesgar para poder obtener el resultado esperado.

Sin embargo, tienes que preguntarte algo seriamente y con toda honestidad ¿es mi emprendimiento realista?, no es lo mismo decir voy a hacer la mejor diseñadora de moda, sino tienes posibilidad de acceso al recurso máquinas de coser básicas y necesarias; o podrás decir voy a ser el mejor mecánico de motocicletas si no has llevado un curso que valide conocimientos técnicos.

Después de un examen sincero y teniendo claro qué tipo de empresa se va a gestionar, deberá empezar con cumplir los principios de la administración de negocios básicos, y deberemos contar con permisos que validarán cada vez más el rumbo de una empresa exitosa.

Solo las ganas y el dominio de la actividad que vamos a emprender no son suficientes, el paso a seguir es el diseño y redacción de un plan de negocios que debería poseer tres pilares:

  1. La planificación: objetivo general, la misión y visión de su actividad, la compra de materia prima, mercadeo, imagen, definición calidad de producto o servicio y costos financieros.
  2. Ejecución: es el cronograma paso a paso, de cuándo van a suceder las acciones tomadas en el primer punto de planificación, se enumera la o las personas responsables y se especifican las fechas de avances del proyecto.
  3. Control: Es la acción de cumplir cada una de las metas propuestas, dominar los ítems y no improvisar decisiones que arriesguen el plan inicial.

Sin un plan de negocios nuestro sueño puede desaparecer en menos de 3 meses.

Ingredientes de un buen emprendimiento

La persona que inicia su proyecto debe tener claro valores y aptitudes para que su actividad genere un éxito en el mercado, y aunque no lo crea muchas veces se aprenderán de los errores que cometamos.

No podemos pensar que el negocio tendrá éxito en el primer mes, o en el primer trimestre o quizás en un año, es por eso que el ingrediente básico es la perseverancia, un valor que debe estar en el ADN de cada proyecto. No podemos dejar ser dominados por el desaliento, la adversidad o un mal momento.

Cada obstáculo debe verse como la enseñanza de redireccionar o de no volver a cometer errores con clientes, en el producto, en las finanzas o porque no en nuestras propias decisiones de dirección.

En segundo lugar, el emprendedor debe ser esforzado y sacrificado en el trabajo, no puedes pretender no tener un horario que muchas veces sobrepasarán las 8 horas, días feriados o fines de semana.

¡Es su proyecto!  nadie más que usted es el interesado en el éxito, es ahí donde su esencia debe ser brillar y sacrificarse día a día para que usted logre alcanzar la meta propuesta.

Dominio del negocio, sus talentos y conocimientos en la actividad debe ser asegurado, usted será el que rompa los esquemas en calidad, y que sus clientes prefieran su trabajo antes que el de la competencia. No puede haber un “no sé” usted es su creó, fundó y gerencia el proyecto.

Capacitarse todo el tiempo, es una herramienta que actualiza su sector, sus productos y sus decisiones gerenciales, no deje que pase un año sin asistir a capacitaciones, charlas, seminarios en la rama de su negocio, hay muchos espacios gratuitos, en línea, o en la comunidad que podría aprovechar.

Escuche con humildad críticas, una persona emprendedora deberá tener la humildad de aceptar críticas constructivas para el mejoramiento de su producto o servicio, debe ser receptivo a opiniones que pueden siempre mejorar su actividad y colocarse ante la competencia con más seguridad.

Si aún no ha decidido tener su emprendimiento, no tenga miedo, si tienes excelencia en lo que hace, el éxito será garantizado. Si ya tiene su proyecto, persevere, haga alianzas estratégicas, busque el mercadeo acertado y sueñe…  el mercado nacional e internacional le espera.

La autora de la columna es:

Msc. Ana Lucia Miranda Gómez.

Especialista en Mercadeo y Comunicación Corporativa

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