Dice un refrán popular que “No todo lo que brilla, es oro”.

Si te preguntan probablemente dirás que tu producto o servicio es el mejor del mercado. Al menos eso deberías buscar al tener tu negocio propio, ser el mejor y dar excelencia, sin embargo, en muchas ocasiones nos encontramos que el empaque, la primera impresión, la publicidad son relucientes y a la hora de la hora, el producto o servicio no es ni la mitad de lo que en apariencia debía ser.

Como emprendedores, debemos ser estrictos en lograr que lo que nuestro producto o servicio, el contrato que ofrecimos, la oferta que enviamos sea una realidad mejor de lo que el cliente espera recibir.

No podemos darnos el lujo de dar menos de las expectativas del cliente.

Ganar un cliente por la primera impresión es fácil, perderlo por no darle lo que espera recibir sale caro. Se llevará consigo como mínimo a 5 clientes más.

Evalúe si la imagen es coherente con lo que ofrece. Si hay colaboradores, verifique que ellos estén dando lo que la empresa ofrece. El dueño de negocio debe vigilar que su visión se replique en quienes le apoyan en los procesos.

A la inversa también es importante revisar. ¿Su producto o servicio es excelente pero la primera impresión ante el cliente no está reflejando eso? ¿Pierde clientes porque no está mostrando bien los beneficios de su producto o servicio y lo que puede lograr?

Podremos responder a la gran pregunta: ¿Mi producto o servicio es lo que realmente refleja ser?

Éxitos,

Ana María Alfaro Gamboa

Licda. en Contaduría Pública, Emprendedora y Mentora para Emprendedores.

Fundadora de You Pura Vida