Si hay que iniciar de cero, pues se empieza. Sí, así es, si tenés que reinicar, hazlo. ¿Esta mal? No, no lo creo así. El ser humano llega a un punto que después de guardar tanto por no hablar y decir lo que piensa ¡Explota!

Hace unos días, por diversas causas, mi ansiedad y una crisis emocional me atacaron hasta el punto de llegar a pensar lo imaginable para muchos. Me había perdido en mi camino, en mi vida y no encontraba salida.

Para mi, ejercer como asesora en imagen fué una gran experiencia, conocí, aprendí y ayudé a  muchos, sin embargo desde hace un año queria dedicarme a hacer algo diferente pero por el que dirán, por que siempre los que estaban a mi alrededor me decían, para eso es que naciste, no lo hacía, aún cuando yo sabía que era hora de cerrar un ciclo para comenzar otro.

Un matrimonio que ya no funciona, un trabajo que no te da paz, un amigo que es tóxico, un jefe que te hace sentir la peor persona son ejemplos de situaciones que roban paz, te deshidratan por completo emocionalmente y lo permitimos, eso es lo peor, cuando tenemos el control en nuestra vida de decir ¡Basta! No quiero más tu amistad, no quiero que me sigas hiriendo…¡Me merezco paz y salud emocional!

Las descripciones anteriores son ejemplos de muchas situaciones que hacen que el ser humano busque reiniciar y comenzar de nuevo por que somos artistas de nuestra vida y tenemos la oportunidad de decidir donde y con quien pintar.

Desde hace seis meses atrás, decidí que no iba a dedicarme más a lo que asesoria en imagen se refiere y sin decir nada a nadie, me matriculé en unos cursos de panes y reposteria, yo sabía que iba a tomar a muchos por sorpresa y me iban a cuestionar, estaba haciendo lo correcto para mi y por mi.

Que alguién pruebe mi comida, que alguién me converse de sus grandes ideas, escuchar a los demás mientras comen algo de lo que he preparo me hace felíz. Que me visiten en casa y prueben algo creado con mis manos ¡Me hace felíz! Es una forma de dar amor a los demás.

Si estás haciendo algo que no te hace felíz, date un tiempo, reflexiona y reinicia. Reiniciar no es fácil, es un acto de valentia que requiere de hábitos que nos harán sentir plenos y mejores.

El universo y la vida siempre nos dará lecciones, de eso no te escapas pero debes tener coraje para aprender y ser mejor cada día.

Siembra semillas positivas, de amor y alegria en los demás, no sabes que dificultades pasan otros para andar de mala vibra haciendo sentir a los demás como si no tuvieran derecho a ser felices como tu.